Los precios de un vídeo corporativo van de 800 € a más de 10.000 €. La diferencia casi nunca está en la cámara: está en cuántas personas hacen falta y cuántos días.
La pregunta llega siempre en el primer correo, y es legítima. El problema es que "vídeo corporativo" describe cosas que se parecen tanto entre sí como un piso de 40 m² y un chalet.
Lo que mueve el precio
El primer factor son las jornadas de rodaje. Cada día de rodaje arrastra equipo, desplazamientos, seguros y una jornada de nadie-hace-otra-cosa. Un vídeo de una jornada y uno de cuatro no se diferencian en un 20 %: se diferencian en un 300 %.
El segundo es el tamaño del equipo. Rodando yo solo —cámara, luz y sonido— el coste baja mucho y la agilidad sube. En cuanto entran ayudante de cámara, gaffer, sonidista y producción, el presupuesto se multiplica. No siempre hace falta, y parte de mi trabajo es decirte cuándo sí y cuándo no.
El tercero es la postproducción. Un montaje limpio con música de librería no tiene nada que ver con una pieza con motion graphics, locución profesional y etalonaje fino.
Órdenes de magnitud
Una pieza de una jornada, equipo mínimo y montaje sencillo se mueve en la franja baja. Una campaña con dos o tres jornadas, dirección de arte y varias versiones para redes se va a la franja media. Y una producción con casting, localizaciones cerradas y equipo completo entra en la alta.
Lo importante: antes de pedir precio, ten claro dónde se va a ver la pieza y qué tiene que conseguir. Con eso puedo decirte qué versión del proyecto tiene sentido para tu presupuesto, en vez de darte un número al aire.
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